Si bien es cierto que se ha otorgado un bono $ 450.000.- aproximadamente por trabajador subcontratado más una ayuda de escolaridad, se debe pensar que las metas de largo de plazo de los trabajadores subcontratados es lograr negociar en una asociación sindical de supraempresa. Esto conduce a aumentar los costos de la mano de obra, que en el corto plazo lo ha asumido la estatal. Sin embargo, estos costos van a ser traspasados por la estatal a las empresas contratistas por su poder monopsónico, único comprador estatal en la empresa del cobre, dado que la contratación de empresas contratistas aumentaron su costos indirectamente.
Esta capacidad negociadora que lograron los trabajadores subcontratistas va a ser a ser transferido en los próximos meses a los trabajadores subcontratistas del resto de las empresas mineras privadas tanto de capital nacional y privado, por lo antecedentes que ha dejado CODELCO, y lo que deja por sentado un derecho de los trabajadores subcontratistas con respecto a CODELCO.
Esto va a conducir que las empresas contratistas en el futuro eviten contratar trabajadores y en la medida que la mano de obra pueda ser sustituída por bienes de capital o máquinas con tecnología incorporada que ahorra mano de obra lo van a hacer. Finalmente los afectados van a ser aquellos trabadores menos calificados que son prescindibles para las empresas afectando su nivel potencial de empleo.
