¿Cuánto cuesta lo que vendo?

 Dr. Héctor Varas M.

Para muchos empresarios esta pregunta le es común al interior de sus empresas, ¿Cuánto cuesta lo que produzco y vendo?, la teoría propone varias alternativas para dar respuesta con la finalidad de determinar el precio adecuado que permita asegurar una retribución económica positiva de una gestión empresarial.

No obstante, varias personas que leen estas palabras están consciente que poseen una aproximación del costo de sus operaciones, y otros solo intuyen un valor de costos del producto o servicio que ofrecen. Por otra parte, también existe el dilema acerca de la exactitud de saber lo que cuesta lo que se vende, dado que mantener un sistema de costeo puede resultar bastante oneroso para una empresa.

Así, por ejemplo, se puede tener registros de costos de producción, comercialización y administración en función de tipo de organización; como también si se considera de acuerdo con las operaciones de producción se podría considerar en función a las órdenes de producción o por procesos si en este último se realizan producciones masivas por períodos de tiempo. Y si se enfoca en función del tiempo y método de cálculo se podrían registrar costos históricos y costos predeterminados. Además, existen también proposiciones acerca de su variabilidad se podrían clasificar en costos fijos o variables.

Lo anterior, refleja las diversas formas de clasificación de costos que nos señala la teoría de la contabilidad de costos que se pueden emplear en sistemas de costeo por absorción o directo. Por lo general, la mayoría de las empresas optan por el primero, dado que facilita la determinación de la utilidad que se debe tributar y no requiere ajustes como es el caso de costeo directo.

Por otra parte, desde mediados de los años ochenta surgió el costeo (ABC) basado en actividades, para hacer frente a la competitividad en un mundo globalizado que permita medir especialmente los esfuerzos de diferenciar los productos y servicios de la competencia para lograr mantener a los clientes, muchas empresas han tenido que incurrir en un aumento significativo de los costos indirectos relacionados con Investigación y desarrollo, infraestructura, ventas, finanzas, entre otros. Para ello, el ABC considera la valorización de los recursos usados, sus relaciones con las actividades que ejecuta y su asociación finalmente con los productos que vende la empresa, logrando una mayor exactitud de las relaciones causales de sus costos para mejorar su gestión.

 

 

 

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